Jonathan era católico hasta que un dia el cura de su iglesia le toqueteó el muslo. Fue durante su primera confesión.
-Perdóneme Padre, he pecado.
-Si, has pescado un lindo surubí- le respondió el párroco mientras tanteaba las vírgenes carnes.
-He mentido.
-Si, la metiste.
-He hecho el mal.
-Y yo un dia de estos te hago el totó.
-¿Perdón?
-No, perdón vas a pedir un dia de estos.
Jonathan salió de su confesión algo confuso. Cuando fue su comunión terminó de vislumbrar lo extraño de la situación.
-Y sosteniendo la biblia sagrada: Jonathan Valentino.
El cura pasó a su lado y le dijo:
-Esta vas a sostener... y es mas que sagrada: ES BENDITA HAHA.
Un tiempo despues llegó la confirmación.
-Yo hijo te confirmo- le dijo el cura y le metió un ostia en la boca. Luego le musitó -...como te gusta gordito...
Diez años despues Jonathan fue a la iglesia, pero ya no estaba el padre que a el le tomara confesión, comunión y confirmación. Había un joven párroco pelirrojo y con cara de ángel. Jonathan le preguntó por Don José, el cura anterior.
-Se casó- le respondió sencillamente.
-¿Abandonó la grey?
-Si.
-Que raro.
-Si, y se postula para gobernador el año que viene.
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1 maquiavelos:
hay hernan!!!
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